Un consejo, solo utilizar la cuenta de root (administrador) para tareas
de administración. Para trabajar normalmente con el sistema NO hacerlo como
root, ya que se tiene acceso completo a todo el sistema y es fácil de estropear
cosas si no se sabe lo que se hace.
Aqui teneis un ejemplo que le ocurrio al autor de esta subsección trabajando como root:
"Sólo utilizo la cuenta de root para administración del sistema, pero un día
estuve demasiado tiempo trabajando con ella para intentar empaquetar un rpm,
resulta que lo instalé mal y creé el directorio /usr/src/redhat/usr/src/redhat/SRC/,
eso no era lo que quería, así que tecleé:
[root@asimovI src]$ cd .. ; rm -rf *
Yo pensaba que estaba dentro del segundo usr, pero estaba en el primero, menos mal
que me di de cuenta pronto y pulsé Ctrl+c para abortar el comando de borrado mientras
se estaba borrando el directorio X11R6, así que no corrompí/destrocé por completo el
sistema, sólo tuve que volver a instalar algunos paquetes. Pero ¿y si no me doy cuenta?,
pues que no podría haber hecho nada ya que hubiese borrado todo el contenido de /usr
no existirían librerías, comandos, etc, teniendo que haber instalado el sistema operativo de nuevo."
Después de este ejemplo, volvemos a recomendar lo que dijimos al principio, utilizar la
cuenta de root solo en los casos necesarios y siempre teniéndole un respeto al poder que da.
Estar seguros al 100% de lo que haceis como root, para no estropear el sistema.
Una buena costumbre es nunca hacer login con root, sino trabajar como un usuario normal
y cuando se necesite ser root hacer un su, y tan pronto como deje de ser necesario
tener el privilegio hacer un exit, para volver a trabajar como usuario normal.